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Enésimo pique entre Hamilton y Rosberg

Vuelta 51 del Gran Premio de Hungría. Ricciardo lideraba la prueba con Alonso segundo y Hamilton tercero, perseguido por su compañero Rosberg. El líder del Mundial, con gomas nuevas, tiene que parar una vez más.

Es entonces cuando la escudería Mercedes pide al británico que se deje adelantar por su compañero de equipo, pero Lewis se niega en redondo: “Primero que se acerque y luego ya me pasará”, desafiaba el campeón con McLaren en 2008.

Hamilton desobedeció las órdenes de equipo y, probablemente, gracias a eso logró un podio que le valió conseguir tres puntos más que Rosberg. En ese momento Hamilton iba con neumáticos duros y Nico con blandos, pero los cronos del alemán no parecían lo suficientemente buenos parar pasar a su compañero.

De hecho, ni siquiera en Mercedes lo tenían claro: “Tenemos que sentarnos, discutir y analizar el momento en que se le pidió a Lewis dejar pasar a Nico pero, como siempre, vamos a hacer esto con calma y trabajar en cualquier confusión o malentendido”, dijo Toto Wolff tras la carrera. El propio Niki Lauda asegura que él también habría hecho caso omiso de esa orden.

Hamilton tenía claro que las órdenes de Mercedes constituyeron “una petición extraña” y opina que hizo lo correcto: “Si le hubiera dejado pasar hubiera llegado después a mi posición y me hubiera adelantado. Fue muy sorprendente para mí que el equipo me pidiera eso”.

Para Lewis, aunque ambos pilotos llevaban estrategias diferentes, en ese momento eran rivales en pista. El tiempo le dio la razón: al final llegaron tan pegados que, de haberle dejado pasar, probablemente el podio de Hamilton hubiera sido para Nico. “Yo no corro para Rosberg, corro para mí. Si le hubiera dejado pasar, habría comprometido mi carrera”, zanja el británico.

"Me dijeron que me dejaría pasar"
Nico Rosberg prefirió pasar del tema y remitirse al equipo, con el que asegura tener una conversación pendiente para ver si le perjudicó o no la desobediencia de Hamilton: “El equipo me dijo que me dejaría pasar, no sé qué ha pasado pero sigo líder del Campeonato”.

El líder del Mundial salía desde la pole y Lewis Hamilton último y desde el pit lane, pero el británico acabó por delante y el Mundial sigue en un pañuelo. Uno se había visto perjudicado por el primer ‘safety car’ tras el accidente de Ericsson; el otro venía de una remontada maravillosa desde los talleres. Lewis ha ganado 48 posiciones en las últimas dos pruebas.

Ambos están ahora separados por apenas 11 puntos en este parón veraniego después un nuevo episodio de la lucha que mantienen ambos por el título mundial. Spa será la próxima parada de esta pelea apasionante.

Publicado en Fórmula 1 Antena 3

Fernando Alonso aplasta a Kimi Raikkonen

Kimi Raikkonen volvió a sufrir de lo lindo en una carrera esta temporada. Esta vez fue en el Gran Premio de Alemania, donde el finlandés acabó doblado y sobrepasado durante toda la prueba.

Fernando Alonso se ha impuesto a ‘Iceman’ en todas las pruebas desde que éste volvió a la Ferrari: 10-0. Además, ha logrado cinco veces más puntos que Kimi (97-19) y pelea en pista con Vettel y Ricciardo.

Pase lo que pase en las nueve pruebas que le quedan al Campeonato, Fernando Alonso ya ha ganado la partida a Kimi Raikkonen en esta temporada en la que están compartiendo equipo.

El asturiano volvió a referirse al resultado de su compañero de Ferrari, que se quedó fuera de los puntos, lanzándole un dardo: “Hemos vuelto a perder terreno en constructores con los Williams, sólo hemos puntuado con un coche”. “Intentaremos mejorar para la próxima”, zanjó.

Marco Mattiacci, jefe de la escudería italiana, resta importancia a los resultados del campeón con Ferrari en 2008: “Esto no es fútbol o béisbol, en Fórmula 1 no se habla en esos términos. Quiero que puntúe más, pero Kimi es el piloto que necesita Ferrari para el próximo año”, zanja.

El director técnico de la ‘Scuderia’, Pat Fry, destacó la buena actuación de Alonso: “Fernando ha sabido administrar su carrera muy bien y gracias a su adelantamiento final a Ricciardo, vuelve a casa con puntos muy valiosos de cara al Campeonato de Constructores”, aseguró tras la cita alemana conquistada por el local Nico Rosberg.

"Ha sido una carrera muy ajustada y hemos llevado al límite a ambos monoplazas en el intento de recuperar posiciones. Debido al accidente de la salida recuperamos tres puestos y tanto Fernando como Kimi han pilotado con una gran agresividad", indicó.

El piloto asturiano de Ferrari mantiene la cuarta plaza en el Mundial y le recorta dos puntos a Daniel Ricciardo (Red Bull), además de aumentar la distancia con su compañero en 78 puntos.

La semana pasada, Kimi Raikkonen contaba sus problemas para adaptarse al F14 T: “A veces tengo buen ritmo pero no es prologado. Necesito algo muy específicico para estar contento con el coche y ahora no lo tengo. Queremos encontrar la solución en cada circuito pero hay una curva que va bien, otra que va mal y falta ese equilibrio. Es muy difícil para mí hacer una buena vuelta”.

Publicado en Fórmula 1 Antena 3

El espectáculo de Alonso y Vettel

Hamilton ganó el GP de Gran Bretaña y, gracias al abandono de Rosberg, ha vuelto a la lucha por el Mundial. Sin embargo, el espectáculo en Silverstone lo dieron otros dos pilotos: Fernando Alonso y Sebastian Vettel.

El asturiano remontaba desde la decimosexta plaza de parrilla cuando, tras su única parada -stop and go incluido-, se incorporó a pista para toparse con un tal Sebastian Vettel. Las cámaras de la FOM no se separaron de ellos a partir de ahí.

El ‘show’ fue memorable, tanto en la pista como en la radio. Fernando consiguió adelantar a Seb aprovechando las gomas frías del alemán tras su segunda parada: lo hizo a 293 km/h… por fuera y en la curva Copse. Estaba servido un duelo eternamente postergado durante cuatro años por la diferencia mecánica entre Ferrari y Red Bull.

Alonso tenía claro que Vettel se sirvió de los límites del trazado: “Hay que usar los límites de la pista. Si lo saltas en tres curvas seguidas y además usas el DRS algo de ventaja tienes. Ya era un milagro haber llegado hasta ahí. Era cuestión de tiempo que Vettel nos pasara. Legal o ilegal era inevitable, los dos Red Bull merecen estar por delante de nosotros”.

Sin embargo, lejos de rendirse, el español mantuvo a raya a Sebastian durante trece agónicos giros que dejarán huella en la cuna del automovilismo.

Eso sí, para el español no hubo lucha posible y reconoce que pensó en abandonar: “No, no ha habido batalla. Íbamos con un… (pausa). Dos vueltas antes les dije si nos retirábamos, porque el coche no funcionaba nada… Intenté cerrarle como pude y estaba esperando que me diesen un toque de atención. Era un poco de diversión en una carrera complicada”.

Finalmente, Vettel adelantó a Alonso para terminar la carrera en quinta posición. El tetracampeón le dejó un recado al asturiano: “Me dijeron que yo tenía que respetar los límites. Él se estaba quejando, es lo que suele hacer. Yo decidí hacer lo mismo. Al final la situación ha sido un poco tonta”.

Vettel explicó la situación ante los micrófonos de ‘Sky Sports’: “No sé quién se quejó más, quizá se lo debamos preguntar a los comisarios. Casi nos tocamos, si yo no llego a levantar el pie habríamos tenido un accidente”.

El austríaco Niki Lauda, tricampeón del mundo, ya ha tomado partido: “No comprendo a Vettel y sus gritos de niño pequeño asustado. Fueron dos pilotos de primer nivel corriendo al máximo, eso es lo que la gente quiere ver”.

En cualquier caso, en Silverstone vivimos un duelo para el recuerdo. Como sucedió en Monza 2011 y también en 2012, Alonso y Vettel se retaron en la pista y no saltó ni una pieza de fibra de carbono. Esperemos que no sea su último encuentro en pista.

Aun así, la diferencia entre los monoplazas de ambos pilotos es considerable. Vettel marcó la segunda mejor vuelta rápida en Silverstone (1:37.4s); Alonso hizo la octava: 1:38.5s. La diferencia entre ambos giros es de 1.1 segundos.

De hecho, Sebastian era 1.4 segundos más veloz que Alonso cuando por fin le adelantó, tal como demuestra el vuelta a vuelta tras su pasada. Las velocidades máximas así lo atestiguan sector a sector: 1º: Vettel 318 km/h - Alonso 3010 / 2º: Vettel 246 - Alonso 245 / 3º: Vettel 240 - Alonso 237.

Publicado en Fórmula 1 Antena 3

Ricciardo, la sonrisa del Mundial

Tuvo que ser un Red Bull el que acabara con la hegemonía de Mercedes en el Mundial. El triunfo de Ricciardo en Canadá fue el primero de su trayectoria en Fórmula 1 y le convirtió a sus 24 años en el piloto número 105 que consigue ganar una carrera. El joven de Red Bull, además, se convirtió en el cuarto piloto australiano que se lleva la victoria en un gran premio de Fórmula 1.

De los otros 104 pilotos que han ganado al menos una carrera, solo 15 lo lograron a una edad más joven que la que tiene ahora Ricciardo. El de Red Bull suma su nombre a la lista que formaban Jack Brabham, Alan Jones y Mark Webber, únicos ganadores australianos de todos los tiempos hasta la prueba de Montreal.

El australiano analizaba así su triunfo en Canadá: “La carrera ha vuelto a la vida en las últimas 15 ó 20 vueltas, con los Mercedes con ese problema. Rosberg estaba lento en las rectas, pero me costó mucho adelantar a Pérez aunque al final le pude pasar.

Eso sí, a Ricciardo todavía le costaba articular palabra: “Es alucinante lo que siento ahora mismo. Estoy en shock todavía. Un montón de banderas de Australia…”. Ahora Daniel está tercero en el Mundial de Pilotos tras Rosberg y Hamilton, los pilotos de Mercedes.

Su triunfo tiene más mérito si lo comparamos con su compañero de escudería: el tetracampeón Sebastian Vettel. El alemán parece haber heredado los problemas de Mark Webber, pero es curioso que un recién llegado al equipo de las bebidas energéticas le esté pintando la cara.

Ricciardo ha quedado por delante de Vettel en seis carreras de siete, si bien en Australia fue finalmente descalificado. Vettel sólo ha logrado más puntos que el australiano en Malasia, donde Daniel tuvo que abandonar.

Publicado en Fórmula 1 Antena 3

En un mundo sin el gol de Ramos

Ahora mismo estaríamos hablando de la inclusión de Khedira, la cantada de Casillas o la continuidad de Ancelotti. Olvidaríamos la alineación de Costa y nos perderíamos la rabia final de Simeone. Juguemos al fútbol ficción en Lisboa e imaginemos que Sergio Ramos no marcó en el minuto 93.

Resulta un ejercicio divertido imaginar cuántas crónicas y columnas de opinión dinamitó el gol de Sergio Ramos en el descuento de la final. Juguemos al fútbol ficción y veamos cuánto puede cambiar la historia un simple gol. Intercambiemos las sonrisas y las lágrimas por un momento; imaginemos un mundo sin el cabezazo de Ramos.

Es fácil recrearse en el drama del Real Madrid sin el gol del andaluz. Después de tirar la Liga, decir adiós a la tan ansiada Décima cayendo contra el rival de la capital no habría sido un plato de buen gusto. El reverso de la victoria era una temporada en la que la Copa del Rey ganada al Barça parecería un chupito al lado del doblete rojiblanco.

Sergio Ramos, así de contento con la copa en lo alto de la cabezaCELEBRACÍON DE LA DÉCIMA DEL MADRID | Foto: Redes sociales
A estas alturas estaríamos hablando del error de bulto de Ancelotti al alinear a Sami Khedira 188 días después de romperse el cruzado y tras haber jugado apenas 60 minutos en medio año. Pero seamos justos: Carletto suele tener ojo clínico para retractarse y la entrada de Marcelo e Isco fue clave a la hora arrinconar a los colchoneros en su área.

Veríamos a Gareth Bale como un atleta sin tino, el tipo que tiró fuera dos balones destinados a la red. El jugador de los 100 millones que valió una Copa, pero no una Champions. El trotón que no tuvo su noche cuando Cristiano y Benzema ni siquiera comparecían, tocados como estaban. Además, sin el cabezazo de Sergio nos habríamos perdido el posado copiado a Balotelli de Ronaldo. Casi dan ganas.

Sin el gol de Ramos, el santo de Iker Casillas estaría en entredicho. El de Móstoles no tuvo su noche y el gol de Godín se convirtió en una losa difícil de lenvantar. Estaríamos hablando de la Décima perdida por culpa de Iker; una pena después del sensacional torneo que ha protagonizado. Pero Iker tiene que jugar las finales porque la suerte es su aliada. Y gracias que no llegamos a penaltis…

Florentino ya estaría planificando su nuevo dispendio. Sin la Décima, Pérez rompería la hucha para taerse al Kun Agüero o al Luis Suárez de turno. Con suerte, Ancelotti tendría una nueva oportunidad que no debería desaprovechar. En las tertulias incluso se pondría en duda su continuidad. Aun así, no descartemos que ‘Flo’ rompa la hucha con la Décima en la vitrina.

Ahora mismo diríamos que el Atlético de Madrid es justo vencedor a sabiendas de que, sobre todo en el tramo final, el Madrid fue quien más lo intentó. Pensaríamos que debilitando las cualidades del rival y potenciando las jugadas a balón parado se puede todo, incluso conquistar Europa. Enterraríamos por un tiempo el misticismo del fútbol virtuoso para coronar a un Simeone que, aun siendo el técnico del año, demostró en Lisboa que también se equivoca.

Porque sin el gol de Ramos habríamos olvidado la alineación titular con Diego Costa en punta. Una bala menos en el minuto ocho que a la postre echaría en falta en la recta final y, por supuesto, en la prórroga. Tampoco recordaríamos el inexplicable cambio de Raúl García, e incluso nos habríamos ahorrado la rabia final de Simeone contra Varane. Vimos al ‘Cholo’ más genuino, al canchero.

La parroquia rojiblanca habría enterrado por fin el fantasma impronunciable de Schwarzenbeck. Ahora tienen que sumar a su trauma europeo más famoso un nuevo capítulo. Al exdefensor del Bayern, autor del gol agónico que hace 40 años impidió la primera Liga de Campeones del Atlético de Madrid, se une ahora un nuevo nombre de pronunciación más cañí.

Sergio Ramos. Hace dos temporadas el mundo entero se mofó del central de Camas cuando tiró a las nubes un penalti contra el Bayern. Apenas dos años después, se convierte en el héroe de la Décima con dos testarazos en el Allianz y el tanto clave en el descuento durante la final. Un jugador con ADN Real Madrid que entra por derecho en la historia blanca. La verdad, es mucho más fácil imaginar un mundo con el gol de Ramos.

Publicado en Antena 3

Hamilton vuelve al 2007

"No somos amigos", dice Lewis sobre su compañero de equipo. Rosberg ganó en Mónaco para recuperar el liderato y arranca la guerra abierta en Mercedes tras su artimañana del sábado en clasficiación. Hamilton acabó enfadado con el equipo como en 2007 con McLaren.

La rivalidad entre Lewis Hamilton y Nico Rosberg se venía intensificando desde el inicio del Mundial y la guerra abierta ha arrancado en el GP de Mónaco. Ambos se conocen desde el karting y mantenían que eran amigos, pero parece que su relación ahora se resquebraja por la competición. A Nico se le pone cara de Prost y a Hamilton de Senna. De hecho, la actitud de Lewis en Montecarlo recuerda a situaciones de McLaren en 2007.

Las calles monegascas abrieron la caja de los truenos. Nico Rosberg se salió de pista, algo que le benefició para obtener la pole, y Lewis Hamilton desconfía de si eso fue o no adrede. Nico dice que fue un error… ¿Se salió de pista adrede para lograr la pole en Mónaco? Es la duda que sobrevuela en el paddock, pero parece que Hamilton lo tiene claro; dice que Nico hizo lo mismo que Schumacher en 2006. “Es irónico, estaba siendo unas décimas más rápido”, lamentaba en rueda de prensa.

La fractura se hizo evidente ante las preguntas de la prensa. ¿Habían hablado de la polémica del fin de semana? Rosberg sonrió y dijo que sí, mientras que Hamilton, con cara de pocos amigos, lo negaba rotundamente. “No somos amigos. Somos colegas”, decía el británico. Nico le responde con frialdad: “No quiero hacer comentarios sobre Lewis de ninguna manera. ‘Amigo’ es una palabra muy grande. Trabajamos muy bien juntos”.

Tras cuatro victorias seguidas, Rosberg puso fin a la racha de Hamilton en Mónaco. Antes del gran premio Lewis arrancó la ‘guerra psicológica’ con unas declaraciones clasistas: “Vengo de un lugar no muy bueno en Stevenage y dormía en un sofá en el apartamento de mi padre, mientras que Nico creció en Mónaco con jets, hoteles y yates y todo este tipo de cosas, por lo que el hambre de victoria es distinto”, reflexionó.

Rosberg le respondió con una artimaña en pista… O no. El caso es que Hamilton parece fuera de sí tras perder el liderato. Se decía que Lewis había recuperado el temple y estaba más centrado que nunca, pero tras cuatro victorias parece que no soporta que el equipo no le respalde a fondo cuando su compañero le planta cara. “Todo está perfecto”, insiste Niki Lauda, presidente no ejecutivo de Mercedes.

Sin embargo, la situación recuerda a la de McLaren en 2007, cuando Hamilton y McLaren se aliaron en detrimento de Fernando Alonso. En el GP de Mónaco de aquel año ganó el bicampeón español, pero Lewis se quejó del trato de favor del equipo hacia el asturiano. A partir de ahí, Ron Dennis permitió licencias increíbles a un ‘rookie’.

Ahora Lewis es el número 1 del equipo, pero su compañero es compatriota de Mercedes y parece que va a vender caro el Mundial. “Sabía que no me llamaríais”, dijo durante el safety car reclamando que tendría que haber entrado en boxes. La hegemonía de las flechas plateadas no corre peligro en pista, pero la rivalidad entre sus pilotos puede explotar en Canadá o Inglaterra.

Publicado en Antena 3 Fórmula 1

Doblados y resignados

El Mercedes W05 ya es uno de los monoplazas más hegemónicos en la historia de la Fórmula 1: en cinco carreras acumula cinco triunfos, las mismas poles y cuatro vueltas rápidas. Además, Hamilton y Rosberg han liderado el cien por cien de las vueltas: 224 Hamilton y 66 Rosberg. En Montmeló vimos la magnitud real del potencial de las flechas plateadas: cuatro dobletes en apenas cinco pruebas.

"Pueden ganar todas las carreras si se lo proponen", dijo Fernando Alonso tras el cuarto triunfo consecutivo de Lewis Hamilton. "Nunca imaginé tener 50 segundos de ventaja sobre Red Bull en una carrera", apostillaba el británico de Mercedes tras convertirse en el nuevo líder del Mundial. Hamilton dobló al Ferrari de Raikkonen y estuvo a punto de hacer lo propio con Alonso; sólo seis coches se libraron en Montmeló.

A este paso el W05 Hybrid va camino de arrasar esta temporada: su poderío sólo peligra en circuitos como Singapur o Mónaco, donde apenas hay rectas y el motor Mercedes apenas cuenta. Sin embargo, en Ferrari no se mostraron sorprendidos de quedar doblados en España y Alonso insiste en que no espera grandes mejoras. Fernando quedó a 87 segundos del vencedor de la prueba.

"No es una sorpresa salir sextos o séptimos", anunció a los cuatro vientos el español tras la clasificación del sábado. El mensaje institucional es parecido: "La distancia con respecto a los líderes no es, ciertamente, ninguna sorpresa, y no va a desanimarnos de cara al trabajo que tenemos por delante para mejorar nuestro coche", dijo Pat Fry después de que Alonso terminara sexto y Raikkonen séptimo el domingo.

En 2011 Aldo Costa, diseñador de Ferrari, abandonó el equipo después de que el monoplaza rojo acabara doblado por Red Bull precisamente en Montmeló. Esta temporada ya ha caído Domenicali y no parece que el futuro sea alentador: “De aquí a dos semanas viene Mónaco. Luego se vende que vamos a llevar una revolución en el coche, quedamos octavos y es otra decepción”.

Fernando anuncia más bien “pequeños cambios de forma constante”. El podio de Shanghái no fue sino un espejismo, pero aun así Alonso marcha tercero en el Mundial de Pilotos. El asturiano sigue siendo el primero del resto, pero Red Bull parece que está solucionando sus problemas y Sebastian Vettel está a sólo cuatro puntos de Fernando en la general.

Publicado en Fórmula 1 Antena 3.

El Barcelona estaba de parranda

Todos dieron al Barça por muerto tras el empate ante el Getafe. Los primeros, los propios jugadores azulgranas. Xavi o Busquets dieron carpetazo a la temporada y el ‘Tata’ Martino reconoció que no merecía otra oportunidad como técnico culé. La plantilla se fue de asado, pero el Madrid se empecinó en tirar la Liga y, con su empate en Valencia, metió de lleno al equipo catalán en la lucha. Tuvieron que volver de la playa para hacerse con un título que parece que nadie quiere para sí.

El Barça estaba de parranda. Hasta después de haber empatado con el Elche sigue teniendo opciones gracias a las tablas del Atlético ante el Málaga en el Calderón. Resulta increíble que el Barça siga teniendo opciones de ganar la Liga, pero el hecho es que depende de sí mismo: solo tiene que ganar al Atleti la final del sábado en el Camp Nou ante su público. Bien es cierto que esta temporada nunca han podido con los del ‘Cholo’, pero el Atlético también tiene un ojo puesto en la final de Lisboa.

El Real Madrid, por su parte, ha conseguido sólo dos puntos de los últimos nueve posibles tras su última derrota en Balaídos. El favorito para el título tampoco ha sabido cerrar la Liga: la derrota de los de Simeone ante el Levante y el empate contra el Málaga así lo atestiguan. El Barça estaba muerto y entre todos lo han resucitado una y otra vez; primero el Madrid y luego el Atleti. Ahora podría ganar el título con al menos 100 goles a favor, 28 victorias, cinco empates y cinco derrotas.

Después de la dimisión de Rosell y el advenimiento de Bartomeu, los vómitos de Messi, el problema fiscal con Neymar, la lesión de Víctor Valdés, la eliminación en cuartos de final de la Champions, la derrota en la final de Copa ante el eterno rival… Después de haber dicho públicamente que la temporada era un fracaso tras el empate contra el Getafe. Después de todo eso, el Barça sale de la fosa para jugarse mano a mano la Liga que nadie quería en la final del Camp Nou. Porque no estaba muerto.

Publicado en Antena 3